Hay una pared de roca en el noroeste de Tenerife que se ve desde el avión al aterrizar y desde la cubierta de cualquier barco que navegue por la costa oeste: Los Gigantes. No es un pueblo con monumentos que visitar, es un acantilado que cae directo al mar, y precisamente por eso se mira mejor desde el agua que desde tierra.
Son una pared vertical de roca volcánica que se extiende varios kilómetros por la costa del macizo de Teno, entre las más altas de Europa. Se formaron hace millones de años con las coladas de lava que construyeron esta parte de la isla, y el mar se ha encargado desde entonces de pulir la base hasta dejarla casi recta. No hay senderos que bajen por la pared: la única forma de verlos de cerca es por mar.
El nombre se ha quedado también para el pueblo que creció a sus pies, aunque el municipio real se llama Puerto de Santiago y pertenece a Santiago del Teide, el mismo término donde está Masca.
El propio Puerto de Santiago y la Playa de la Arena, su playa de arena negra, quedan justo bajo la pared y ofrecen la vista más accesible: llegas en coche, aparcas y caminas hasta el paseo marítimo. Si subes por la carretera de montaña hacia Masca, varios miradores sin nombre oficial en el margen de la vía dejan ver la costa entera desde arriba, con el contraste entre el verde del macizo y el azul del Atlántico.

La forma de verlos de verdad, al pie de la pared, es navegando. El crucero de ballenas a Masca y Los Gigantes zarpa de Costa Adeje en catamarán, recorre la costa oeste hasta fondear bajo los acantilados y termina en la bahía de Masca con parada para nadar y hacer esnórquel. Dura 4,5 horas y cuesta 60€ por adulto, con almuerzo, refrescos y cerveza incluidos, y guías especializados que buscan calderones y delfines por el camino.
Si buscas algo más corto o prefieres decidir sobre la marcha, el crucero ecológico de ballenas y delfines desde Costa Adeje zarpa del Puerto Colón en catamarán a vela y ofrece dos duraciones: 3 horas por el santuario de ballenas de Teno-Rasca, o 5 horas si quieres llegar hasta Los Gigantes y la bahía de Masca con almuerzo a bordo. Cuesta 47€ por adulto y garantiza el avistamiento: si no aparecen cetáceos, repites gratis según disponibilidad.
El pueblo vive del puerto deportivo y de la playa, una franja de arena volcánica encajada entre los acantilados y protegida del viento, por lo que suele estar más tranquila que otras playas del sur. El paseo marítimo concentra restaurantes con vistas al mar, y desde el muelle también salen barcos de pesca y alquiler de pequeñas embarcaciones para quien prefiera explorar por su cuenta.
¿Se puede bajar a pie por los acantilados de Los Gigantes? No. Es una pared vertical sin senderos de acceso: la única forma de verlos de cerca es por mar, en catamarán desde Costa Adeje.
¿Cuánto cuesta ver Los Gigantes en barco? Desde 47€ por adulto en el crucero ecológico desde Puerto Colón (opción de 3 o 5 horas), o 60€ en el crucero de 4,5 horas que termina con baño en la bahía de Masca.
¿Dónde está el mejor sitio para ver los acantilados desde tierra? En Puerto de Santiago y su Playa de la Arena, justo bajo la pared, o desde los miradores de la carretera de montaña que sube hacia Masca.
¿Sigues organizando la ruta por el noroeste de Tenerife? Entra en el caserío de Masca y su barranco, sigue hasta el atardecer de Punta de Teno o revisa todas nuestras excursiones en Tenerife.

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